Conversación sobre MOOCs

Hace ya un buen tiempo que no visitaba este lugar, lo he llegado a extrañar, espero seguir aquí con mayor frecuencia.

Ayer estuve participando en una conversación sobre los cursos masivos abiertos en línea (MOOC, por sus siglas en inglés), el propósito consistió en revisitar lo hecho en el campo de los MOOC para imaginar un marco que les de fuerza y camino. La conversación fue organizada y coordinada por Siemens y mi participación fue un tanto periférica: sólo dos de las seis horas que duró. Se tocaron temas que me parecieron importantes, menciono algunos aquí.

El primero de ellos es qué significa “masivo”, tiene que ver con el número de personas que participan en el MOOC o con alguna otra dimensión. La respuesta no es fácil en tanto que probablemente no podemos decir aún que corresponde a un número mayor de tantas personas. sabemos que lo masivo corresponde, más que a un gran número per se, hace referencia a la posibilidad de incluir entre los participantes la diversidad de miradas. Lo masivo es una condición de estos cursos en tanto diversidad: entre más personas participen es mayor la probabilidad de que haya posiciones encontradas respecto de los temas que se tratarán y, la diversidad, según la perspectiva “conectivista” de Downes, es crucial para el aprendizaje en red. Por otra parte, sabemos que habitamos un “mundo pequeño”, donde la distancia entre unos y otros no excede a las seis personas. Este dato nos hace pensar en que en la red que se forma en los MOOC, la emergencia de pequeños grupos sucede según diferentes criterios: los intereses de cada uno, los perfiles de los participantes, el bagaje de ellos, etcétera. La pregunta aquí es ¿sabiendo que hay una tendencia a conectarse entre los parecidos (el fenómeno conocido como “homofilia”) cómo asegurar que la diversidad aparezca en estos grupos? ¿el análisis de los “big data” de los participantes ayudaría a garantizar esta diversidad? ¿Hasta donde es conveniente “intervenir” la red de participantes para asegurar estos elementos? Son preguntas que me parece que aún no tienen respuesta y que determinarán en buena medida el marco para los MOOC.

Otra gran tema que apareció en la conversación es sobre el perfil del aprendiz-participante. El planteamiento inicial de los MOOC parecía asumir que en ellos podía participar nada más aquellas personas con un perfil autogestivo, con claridad sobre lo que buscan y quieren, porque ellas encontrarán la manera de hacer las conexiones adecuadas a sus propósitos; sin embargo, un planteamiento así no parece propio de la tradición educativa, sino aquel que asume que toda persona tiene la posibilidad de transitar por un MOOC aprendiendo lo que para ella es importante. Entonces la pregunta que aparece es ¿cómo hacer para que toda persona tenga esta posibilidad? Unas respuestas van en la línea de diseñar situaciones para construir la confianza necesaria para “animarse” a dar los primeros pasos, otra se centra en el trabajo sobre las emociones de los participantes como el primer detonador de conexiones, para luego poder trabajar con ciertos contenidos y procesos. La pregunta va derivando hacia la diferencia entre el aprendizaje en entorno presencial y , de alguna manera, tradicional, y el que se logra en un MOOC a distancia,con las tecnologías mediando toda comunicación y producción. Al parecer, una primera manifestación de esta diferencia tiene que ver con la aparente soledad del aprendiz cuando se encuentra frente a su computadora, vamos el momento inicial, que después se supera, pero que define un estado primero que da sentido a lo que sigue; y con ello, todo el cambio que está implicado en la modificación material que repercute en la construcción del marco socio-cultural en el que se inscriben estas nuevas prácticas. Nos preguntamos si el tiempo es lo único que se necesita para adecuar todas estas transformaciones sabemos que es un factor importante, sin embargo, el cambio es radical y nos lleva a pensar de manera diferente. Un ejemplo de ello tiene que ver con la noción de los cercanos, donde toda cercanía implica ya un ejercicio multicultural en donde el diálogo de saberes es necesario para poder seguir construyendo juntos.

Hubo muchos otros temas, modos de abordarlos y perspectivas, quedaron un sinnúmero de preguntas que nos ayudarán a rehacer el marco para la acción en el campo de los diversos MOOC y , particularmente, en aquellos que se centran en la construcción de conexiones como base para el aprendizaje.

13 comentarios en “Conversación sobre MOOCs”

  1. Hola Paco,
    muchas gracias por compartir lo revisado sobre los MOOCs, nos da un panorama sobre las inquietudes y factores a tomar en cuenta en esta nueva forma de aprender. Como señalas, el factor tiempo es importante, sin embargo no es el único que determina el ritmo y forma en que se realiza la creación de conexiones, para aprender y hacer juntos.

    Sigamos en este tejido de redes, aprendiendo con y de todos,

    irma

  2. Hola Paco

    Muchas gracias por compartir con nosotros tus ideas del evento. Creo que los aspectos que planteas de los MOOCs, tanto el tema de lo masivo como el perfil de los estudiantes me parece clave.

    Me gustaría preguntarte cómo analizas tales aspectos en la experiencia con TRAL ? Por ejemplo, cómo analizarías el perfil de un colega de TRAL,, qué estrategias consideras que han permitido para algunos seguir comprometidos con el curso.

    Henry Taquez
    @hetaquez

    1. Hola Henry, además de estos interrogantes, salieron otros más: perfil del alumno, valoración y evaluación, estrategias pedagógicas, etcétera; todas ellas con aproximaciones apenas a las posibles respuestas.
      De entre lo que hemos analizado en TRAL, un primer dato consiste en que la manifestación de emociones positivas es un generador de conexiones que acrecientan la “animosidad” del grupo, que luego se convierte en algún tipo de contenido. Este fenómeno es propio de la redes y sucede también en los salones de clase; sin embargo, en las redes sociales de Internet parecen tener más fuerza inicial y duración si concretan en alguna acción. En este sentido, la capacidad e manifestar emociones positivas es un factor que parece favorecer la permanencia en TRAL; así como la capacidad de transformarlos en propuestas de acción.
      Saludos,

  3. Hola Francisco, gracias por compatirnos tus reflexiones… la pregunta por la diversidad es crucial creo que no sólo en los MOOCs sino en grupos más pequeños y como bien dices aún no tienen respuestas, pero se me hace que implica una concepción del sujeto mismo, en el sentido de su compromiso para dar apertura a “otras voces” y para ampliar sus perspectivas frente a su entorno inmediato y volvernos más cercanos al otro…

    1. Hola Enith, lo más interesante, par mí, es que la pregunta por la diversidad surge al querer caracterizar el término “Masivo” que acompaña al acrónimo MOOC. Lo masivo está en relación a la posibilidad de lograr un acceso universal; sin embargo, en términos del logro de autonomía, se relaciona con la diversidad; como si el supuesto fuera que al haber más personas habría mayor diversidad, un supuesto que puede cumplirse como probabilidad. Entonces lo que vimos es que es más importante la diversidad, de aquí la pregunta de cómo asegurarla.
      Saludos,

  4. Hola Paco,
    El tema del perfil a mi me inquieta. ¿Los MOOCs pueden ser escenarios de aprendizaje relevantes para todos? ¿Lo incluyente en los MOOC cómo se da? Estoy pensando en los MOOCs conectivistas específicamente. Me pregunto por lo que hay antes de “atreverse-lanzarse-animarse a…” y qué otros elementos se movilizan. Coincido en que el marco socio-cultural es otro y creo que puede haber una brecha amplia entre las prácticas culturales que para muchos de nosotros han sido dominantes.
    ¿Qué intervención y cómo aprovechar la propia tecnología para llevarla a cabo? El análisis de redes en este sentido suena interesante.

    1. Hola Liliana,
      Pues a mí también me inquieta eso. No me gustaría que los MOOC conectivistas fueran para un grupo específico con determinadas características, sino que fueran espacios donde todos, o la gran mayoría, pudiera participar y aprender en ellos, y hacer conexiones y redes para después de terminado el MOOC. Hace un rato, platicábamos Nilda (@nildacordova) , Enith (@encastan) y yo sobre este tema. Nilda decía que sería adecuado imaginar un nivel cero para que todos se pongan a punto. A fin de cuentas, de eso hablamos, de tener uno o varios “niveles cero” para que todos puedan aprovechar al máximo la experiencia; queda la pregunta de si es viable, cómo hacerlo y qué otros caminos pueden proponerse para este mismo propósito.
      El análisis de redes sí nos puede ayudar en una parte importante: conectando personas con temas similares y conectándolos, además, con las perspectivas opuestas (como esa forma de asegurar diversidad sin ser impositivos). En fin, hay mucho por imaginar en este campo.

      1. No sé si hablan del nivel cero pensando en la habilidad instrumental de uso de la tecnología exclusivamente. Un aprendiz autónomo parece que encuentra un espacio valioso de crecimiento en un MOOC pero quien no lo es ¿queda fuera? ¿cómo puede un MOOC ayudar a avanzar en quien no lo es? Pienso en TRAL y recupero ¿poner en juego la propia búsqueda y saber? ¿definir caminos propios? ¿mirar lo de otros? ¿diálogo y conversación en torno a lo propio? ¿ayuda permanente y horizontal? ¿flexibilidad para seguir propios ritmos, modos, intensidad de participación? ¿eliminar los elementos de control externo, del “deber hacer”? mmmm… en fin…muchas preguntas y mucho por aprender e imaginar.

      2. Uno de los “niveles cero” es el relacionado con la habilidad instrumental; por eso hablábamos de “niveles cero”, varios, cada uno imaginando que responde a necesidades de cada grupo de participantes, que logren incluir a todos los que deseen participar. Apenas me lo empiezo a imaginar. Incluso, podríamos pensar en otras maneras, en el diseño de las actividades propuestas, que resuelvan algunas de esas cosas que creemos que requieren de esos “niveles cero”, quizás algo como lo que mencionas: caminos propios, flexibilidad (sí, sin duda), ayuda permanente… para allá vamos, caminando poco a poco…

  5. Hola Paco, hola a tod@s… los leo y veo lo que es una conversación en la red, como ejemplo real y cercano. Por otra parte, coincido con que masivo no necesariamente significa diverso… el reto es en hacer coincidentes ambos para que exista aprendizaje. Me gusta la búsqueda por sentido propio que uno hace y vive en TRAL, pero dependiendo del escenario o la meta de aprendizaje, esto puede funcionar o no para todos. Para mí los MOOC´s están relacionados a esa parte de la globalización que no ha quedado muy bien explicitada en los tratados internacionales: la educación. El MOOC es una herramienta poderosa para generar conexiones intra y extra muros (hablando de países, comunidades, religiones) y me imagino que en un futuro no lejano, las tendencias del big data te dirán si puedes acceder a un MOOC o no. Veo venir una especie de “clasificación” de MOOC´s y su diferenciación con otras herramientas de elearning. Saludos, que gusto leerte.

    1. Hola Claudia, qué gusto “verte” por acá. Cuando logramos la diversidad tenemos posibilidades de participar en el “caleidoscopio”, es decir, en perspectivas multiculturales sobre los mismos objetos; entonces no sólo se trata de aprender cosas nuevas, sino de crear los dispositivos, mediaciones y escenarios adecuados para comprendernos unos a otros desde nuestros mundos simbólicos, por eso creo que hablamos ahora de otro aprendizaje y, com dices, el MOOC se vuelve una herramienta poderosa, no sé si privilegiada, para crear estas situaciones.
      Las conversaciones sobre los MOOC están distinguiendo los tipos que hay y sus posibilidades, además de que nos descubren lo mucho que hay por hacer.
      Saludos,

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