Preguntas en la LCE

Hoja-Santa-acuyo-Piper-AuEste martes pasado tuvimos nuestro primer coloquio en el Seminario 1 de la Licenciatura en Ciencias de la Educación. Cada alumna de la carrera elaboró una argumentación contextual para dar marco a un apregunta que lanzó a todos los participantes. Tuvimos dos momentos de presentaciones y al final de cada uno todos los demás podíamos participar con una breve intervención (las mías no fueron tan breves, aunque hice el esfuerzo).

El primer bloque trató, sobre la base de las dinámicas de deshumanización que genera la competencia, el consumo como sentido de la vida, la automatización excesiva, incluso de las relaciones humanas, la dependencia tecnológica, el afán de acumulación excesiva y su asociada sobreproducción y el ensamblaje de cada humano en una gran maquinaria mundial, sobre la base de estas dinámicas, decía, se preguntaban cómo la educación puede contribuir a crear grupos sociales que contrarresten estas dinámicas en aras de un mundo donde podamos vivir bien.

Mi primera reacción frente a estas preguntas fue decir que hay muchas maneras de responder y que cada una de ellas, además de no poder ser única, requiere de un contexto explicativo que dé sentido al curso de acción que se desprende de ella. Me llamó la atención esto porque esta es una manera de definir lo que es una buena pregunta, es decir, que son preguntas a las que vale la pena dedicarle reflexión, estudio y tiempo para responderlas.

Entre los argumentos que se expusieron para dar forma a las preguntas hacían referencia a la historia de la humanidad, como si esta fuera un proceso con dos vertientes simultáneas y paralelas, una con dinámicas de humanización y otra con dinámicas de destrucción. normalmente derivadas de los desarrollos tecnológicos. Quizás otra manera de ver esto es asumir que los problemas con los que nos enfrentamos los hemos creado nosotros mismos dando solución a otras situaciones anteriores o proponiendo un modo de hacer específico. En todos estos casos hemos desarrollado artefactos tecnológicos y, quizás, lo que vemos como problema no es sino el producto de un modo específico de emplear esa tecnología: la producción intensiva, sin cuidado de la tierra y para beneficio personal, por ejemplo. Esta reflexión me hizo recordar que Víctor Toledo, hace unas semanas, nos decía que los microcultivos eran suficientes para alimentar a toda la humanidad, que no era necesaria toda la infraestructura de bioproducción intensiva, y que ésta lo único que hacía era destruir la tierra.

El otro conjunto de preguntas giró específicamente en torno de la relación de la posible humanización y las tecnologías de la red. Las participantes veían un proceso de individualización que alejaba a unos de otros, acompañado de un incremento en la ignorancia derivado de la abundancia de información. Interesante punto, este último, ya anotado en algún momento por Brey en su  texto La sociedad de la ignorancia. ¿Cómo contrarrestar la avalancha de información, rodeada de memes y de propaganda escondida en historias que buscan hacernos querer cosas específicas y ser de determinada manera?, diría Castells en Comunicación y Poder.

Hasta ahora, el único modo que creo que puede ayudar en la construcción de la autonomía empieza por trabajar cada quien su Ambiente Personal de Aprendizaje (APA o PLE por sus siglas en inglés), Adell escribe un buen libro que lo explica, para aprender a aprender y convivir con la red. Asa Brigs tiene un buen libro De Gutenberg a Internet donde explica, entre muchas otras cosas,  el temor que cada medio ha generado en la población, hasta que el grupo social parece haber aprendido a usarlo.

En todos estas situaciones es posible identificar el modo en que la educación, en todas sus dimensiones y escenarios implica movimientos en las personas hacia la construcción de acuerdos comunes, convenciones que convienen a todos en un momento específico para vivir de la mejor manera posible, y este el, a fin de cuentas, el sentido de las propuestas educativas.

Son muchas las cosas que se me agolpan en la cabeza con estas preguntas, por eso les agradezco que las hayan pensado y preparado. Tenemos material para seguir una larga conversación.

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